Descubriendo Andalucía con la bici a cuestas
Retorno a Algeciras
Retorno a Algeciras

Retorno a Algeciras

Y le vamos cogiendo el gustillo a esta ciudad. Cuando vamos llegando y aparece en el horizonte ese “peñón“, el de Gibraltar, pues emociona. Vale la pena. Y Algeciras, con ese puerto que no pasa desapercibido, ni de día ni de noche. Y nos alojábamos en el mismo hotel de siempre. Hotel AC Algeciras. Es un buen hotel, con algunas pegas, claro. La principal, el ruido de la carretera de al lado. Y esta vez, nos dieron una habitación con más ruido. La próxima vez tendré que pedir una que no dé a la calle principal. Y dormimos solo regular. Bueno, retrocedamos al día antes de esa noche de ruido.

Llegamos el sábado a una hora “extremis” para comer. Queríamos llegar para comer en un bar que ya conocemos. “La Corcha”.

Comimos arroz y patatas aliñadas, tan ricas en Cádiz.

Bueno, afortunadamente pudimos comer en este bar que nos gusta mucho.
Y tenemos un Corte Inglés al lado. Otra tentación. Fuimos un momento después de comer a ver alguna cosilla, algún libro…..

Y después nos fuimos a la playa. La de Getares. Es bonita.

Estaba espléndida la tarde. Ni gota de viento. La temperatura del agua, ideal. Sin olas. Sin medusas. Mucho disfruté.

Estuvimos hasta tarde en la playita. Yo leía “Madame Bovary”, que me está fascinando. Escrita por el gran escritor francés del siglo XIX Gustavo Flaubert. Madame Bovary es uno de los grandes personajes femeninos de la literatura de todos los tiempos. Personaje que ha provocado admiraciones y condenas. Yo estoy admirada. Impresionante novela.

Como era tarde, ya estábamos cansados, pensamos comprar algo para cenar en el hotel y así descansaríamos más.
Pues muy bien la cena. Todo rico. Unas latitas de conservas saludables, con mucho omega 3, jamón York. Nuestro yogur.

La habitación del hotel fantástica, pero como ya he dicho, aunque el ruido nos impidió esta vez pasar una buena noche.

La carrera era el domingo a las 10:00. Dorsales hasta las 8:30. El hotel está al lado de la carrera. Es una de las causas por lo que lo elegimos siempre. Sabemos lo del ruido. Pero esta vez ha sido peor.

Y esta vez hubo un personaje inesperado, la lluvia. A las 9:00 lloviendo. Salían los niños de escuelas de ciclismo a las 9:00. Llovía poco y paró. Pero se cayeron cinco. Afortunadamente nada grave, pero uno decían fractura de codo. A las 10:00 que tenía que salir Luis. Deciden parar y esperar a ver si deja de llover. Si llovía muchos no iban a correr, entre ellos Luis. Es muy peligroso porque es un circuito urbano con rotondas y calles resbaladizas. Después de esperar una hora que ya había dejado de llover y estaba parcialmente seco, salió la carrera. Salió Luis. Mucha tensión para todos. Pero iban a tomar todas las precauciones posibles. Lo importante era no caerse.

Quedó quinto. Un gran puesto. En ningún momento quedó derrotado. Lo ha dado todo y sus compañeros también. Disfrutamos. Y nadie se cayó. Bonita carrera.

Nos dejaron en el hotel que pudiéramos alargar algo la estancia para ducharnos después de la carrera. Lo hicimos y nos fuimos para casa.
No íbamos a llegar a tiempo para comer en Andújar, por lo que pararíamos en otro bar que ya forma parte también de nuestros viajes. El restaurante “Victoria”, en el km 137 de la carretera de Málaga a Córdoba.
Mientras llegábamos a ese restaurante escuchábamos la radio, RNE. Hablaban de lecturas. Hablaban de Patricia Highsmith, novelista estadounidense (1925-1995), una de las escritoras más originales y perturbadoras de la narrativa contemporánea. Novela de suspense, policiaca. “Carol”, película que vi hace no mucho y está basada en su libro es una de las más preciosas películas de amor y suspense que he visto. Cuando termine “Madame Bovary”, toca leer unos de sus libros.

Adoro las historias de mujeres. El año pasado leí la biografía de “María Antonieta” de Stefan Zweig. Todavía me emociono al escribirlo. Impresionante. Uno de los mejores libros que he leído.
Estos viajes y este blog para contarlos abren mi mente. Esa mente que debemos mantener despierta, que debemos cuidar, cultivar y darle alimento.
El alimento de la cultura. De la historias que nos cuentan esos magníficos escritores. Historias de vidas.
Y esas historias también están en las carreras. En las carreras compartimos nuestra vida con los deportistas, sus familias. Ves que no hay edades. Participan desde niños a personas con setenta y más. “Y cómo andan”.
Y ahora después de contar todo esto, tengo en la cabeza otra historia. Hacer un tiramisú. Que será la primera vez. Nos gusta mucho y a ver qué tal me sale. Si me sale bueno, pues lo contaré en mi canal de cocina, que también alimenta la mente.

6 comentarios

  1. Tu marido, que te adora.

    Amada Vitori. Desde que has conocido que Luisa de Carvajal, misionera y escritora del siglo XVI, nació en Jaraicejo, tu pluma ha mejorado más todavía. Te has convertido en la escritora total. Hablas de amistad, compañerismo, sufrimiento, arte, literatura, deporte, filosofía, gastronomía, consumo, mujer del tiempo y muchas cosas más. Es pura vida lo que escribes. Y me rindo a tus pies. Pero cómo se te ocurre poner la foto de un cementerio, jajaja.

    1. vpalomo@telefonica.net

      Muchas gracias por esos piropos. Eres mi espejo para escribir. O mejor dicho , mi negro. Esto es por ti y para ti. Y para todos los que formáis parte de mi vida. Aprendo de todos vosotros cada día.
      Os quiero.

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