Descubriendo Andalucía con la bici a cuestas
Sorprendente Cronoescalada en Cártama
Sorprendente Cronoescalada en Cártama

Sorprendente Cronoescalada en Cártama

Después de un tiempo largo, demasiado largo, sin contar historias, vuelvo.

Con muchas ganas.

Ya era hora.

Empieza el campeonato de verdad. Y empezamos con una prueba puntuable para la Copa de Andalucía.

Con límite de participantes por la pandemia del COVID. Hay que estar raudo para apuntarse. Luis lo hizo. La participación en M 60 iba a ser estupenda. Con un nivel de calidad asegurado.

Y empezamos con una cronoescalada, dura, muy dura. 10 kilómetros de rampas que llegan al 17%. Se dejan el alma subiendo.

La carrera iba a ser el domingo. Y nos fuimos el sábado por la mañana acompañados de nuestra hija Carmen a Torremolinos. A oler y ver la playa. A sentirla. A que nos dé energías.

Me había costado bastante reservar un alojamiento, porque la mayoría de hoteles están aún cerrados por la pandemia. Encontré un hostal con muy buenas referencias. Hostal Beatriz. Me decidí por las críticas y por su ubicación, al ladito de la playa.

En el viaje íbamos con la radio puesta, primero sintonizamos música, que a mí me servía para pensar, quizás en los espetos 😁. Después sintonizamos RNE y escuchamos a Màxim Huerta narrando peripecias de su vida. Se había caído esta semana y se había roto algún metacarpiano de la mano. Contaba que, debido a eso, se había dado cuenta de la importancia de los huesos del ser humano y se había entretenido en conocer más cosas. Muchas curiosidades, al menos para él. Que tenemos 206 huesos. Que la mitad están en las manos y pies. Que cual es el más pequeño… Todo muy entretenido. Se nos iba haciendo corto el viaje. Más tarde, nos hablaron de Chernóbil, porque hace 35 años que ocurrió esa gran tragedia y comentaron que habían echado un documental en TVE muy interesante. Este tema nos entristeció. Curiosidad: Hay personas que van de forma ilegal a hacer turismo a la zona a pernoctar en esos pueblos abandonados aún con radiación. También nos informaron que en junio van a poner un documental de lo que no se sabe aún del Titanic. Muy interesante.

Y así, así, nuestro viaje iba transcurriendo escuchando, hablando entre los tres. Llegamos sobre las 14:30. Quisimos reservar en un restaurante que nos gusta mucho, José Cerdán, en el paseo marítimo, pero estaba lleno. Reservamos para cenar.

El hostal, como nos habían dicho, muy bien situado, al ladito de la playa. Nos recibieron con mucha amabilidad. Uno de los propietarios, italiano. Tuvimos que alquilar una plaza de garaje porque no había manera de encontrar aparcamiento y nos acompañó.

La habitación aceptable, con terraza y vistas laterales al mar. El día con un poco de aire.

Y nos fuimos a buscar para comer. Nos dio buena impresión un chiringuito muy cerca del hostal, restaurante Casa Antonio. Llegamos y nos dijo que estaba lleno, pero que en unos 20 minutos, habría mesa, que nos fuéramos a dar una vuelta. Así lo hicimos. Luego fue casi una hora de espera, pero bueno.

Nos dimos el paseo y así hacíamos hambre.

Ya estaban preparando los espetos.
Y así nos los sirvieron a nosotros.
Refrescante.
Si vas a Málaga y no comes coquinas…
Un pastel típico de la zona, de hojaldre, nata y crema, para compartir, que hay que cuidarse.

Comimos muy bien. Nos apuntamos el nombre. Antonio.

Como entramos a comer tarde nos dieron las cinco. Pues ale, al hostal y a la playa a descansar.
Hacía un poco de viento, algo desagradable. Por eso buscamos resguardarnos en unos toldos que ponen en la playa, con las hamacas, y estuvimos muy bien. Carmen estuvo a punto de meterse en el agua porque no estaba fría.

Una con los pies negros y la otra blancos 😳
El selfie reglamentario en todas mis historias. Bien bonito 😍

Estuvimos hasta las 19:30 en la playita. Y después de pasar a cambiarnos al hostal, nos fuimos al paseo y a la cena.

Con la bandera LGTB detrás. Foto chula, chula. Con chaquetilla.
Ya había mejorado la tarde. Sin chaquetilla.
Con el sol poniéndose. Esa luz tan maravillosa. Él 🥰

Había gente en Torremolinos por el paseo marítimo. Muy buen ambiente. Los hoteles cerrados. Triste.

Y en restaurante Cerdán cenamos. Lenguado, ensaladilla y entrecot. Muy bien, como siempre.

Dormir no fue lo mejor porque en la habitación de al lado no tenían sueño y sí ganas de molestar a los demás hasta que les apeteció. Pero es lo único negativo y lo obviamos.

Queda el plato fuerte.

Estábamos convocados a la primera carrera del año. ¡Qué alegría!

Luis tenía que salir a las 10:10. Cada 30 segundos. Salía el primero de M60.
Eso no le gusta porque no tiene referencias. Pero yo sabía que así, sin referencias, aún se esfuerza más, lo da todo, todo. Cuando nos mandó el WhatsApp de que había terminado arriba en la meta, nos dijo lo dura que había sido y el dolor de pecho que tenía, por el esfuerzo de la respiración. Detrás de él salía un ciclista malagueño que ya había ganado aquí, muy bueno, y Luis temía que le diera alcance por detrás. No pasó.
No se puede empezar mejor la competición. Primero del cajón, por delante del campeón de España, el gran Juan Moreno.
Un carrerón, Luis.

Ya en la fila.
Vaya tipín.
¡Agárrate bien!
¡Vamos Luis!
Maravilloso podio.
Con Carmen y conmigo.
Con Anne, una gran ciclista, seguidora de mis recetas.

Y acabamos de nuevo con la foto que es la principal de todas mis crónicas. El podio. Y esta vez, en lo más alto, rodeado de los mejores. Enhorabuena campeones.

¡Bravo campeones!

Satisfacción. Alegría. Hemos disfrutado en libertad del ciclismo.

Por fin una carrera de nuevo. Cumpliendo las normas, claro, pero volviendo a la vida. Necesitamos libertad para sentirnos bien. Antes de escribir esta crónica hemos estado viendo “Nomadland”, película premiada con Óscar este año. Es un canto a la libertad. Está llena de sentimiento, libertad y humanidad, eso que nos está faltando ahora.

Me ha dado ánimos para escribir y para seguir escribiendo.

Pero me ha dado aún más ánimos cómo lo hemos pasado. ¡Y con los huesos intactos, 206!

En la película se despiden “Nos vemos en el camino”.

Yo me despido, “Nos vemos en la próxima”.

5 comentarios

  1. Juan+y+Ana

    Hola amigos,

    Que alegría retomar la buena costumbre de leer noticias de nuestros intrépidos aventureros cada final de semana con sus quehaceres cicloturistas por la geografía nacional.

    Se nota que tenías mono de describirnos cómo ha sido esa magnífica jornada engalanada con el puesto más alto en el cajón. Nos ha gustado y compartimos la afición de la escucha de RNE el fin de semana mientras desarrollamos las tareas culinarias después de ir al mercado.

    Enhorabuena Luis, menuda paliza te has metido. Cuidate y dosificate. Seguramente tenías reservas de la magnífica tarta de queso .Como las espinacas al marino Popeye, esa tarta habrá sido tu barrita de energía en el último repecho, que digo último, si toda la carrera ha sido repecho.

    Bonitas fotos de los tres. Se nota que habéis disfrutado.

    Un abrazo

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